jueves, 17 de mayo de 2018

¿Y si no son males?

¡Bravo, chico, anímate, que los caminos se abren allí por donde menos lo pensamos! ¡Cuánta luz en la poesía, más allá de las desilusiones otra vez sin entender!
¿Esto es "Esperanza"? Esto es salud y, sobre todo, salvación de Dios. 
¿Qué más? Mucho más, infinitamente más. Dios está aquí. 
Los lectores de periódicos, "Contempladores" de pantallas insólitas y de fieras en los zoológicos, que aún las conservan...miran una y otra vez sin entender demasiado. Jerigonza insufrible de compradores y vendedores de "cachivaches", de conversadores sin conversación, de aburridos repetidores de cosas muertas...
Parte de una buena vez y ríete de los tontos, que si te dejan solo algo podrás hacer...

Alberto E.Justo


Duélenme mis males...

desde los pies hasta la cabeza... ¿Tanto penar es dolor? Duélenme las viejas y las heridas nuevas... Pero ¿qué son las heridas de hoy o las fatigas de mañana? Permanecemos escondidos en los valles de siempre, ante las altas montañas... Y ¿quién puede saber algo de todo ello? Aún suspiramos sonriendo a la aurora... en el Cielo despejado de mañana.

Alberto E. Justo


No renuncies ni temas. Sé valiente

A pesar de los abundantes desengaños de estas horas, no temas ni te apartes de tu camino. Porque el camino sigue, trazado por la confianza y la Misericordia del Señor...
Toparás con sustos de diversa índole y te sorprenderán los necios que, en su tiempo, te creyeron y te creen lo que no eres ni remotamente.
Hay muchos viandantes que dicen necesitar auxilios tipo "autoayuda" .Y está bien: cada cual en su esfera. Pero tú no abandones tu senda, porque es Otro el que te conduce y te lleva, ahora y siempre, sin desengaño ni mentira.
Reposa y trabaja en el Corazón de Cristo...

Alberto E. Justo


miércoles, 16 de mayo de 2018

En silencio...¿sin esperanza?

En un cruce de caminos aparece, más abajo, un paisaje nuevo. No sabíamos qué había más allá... Ahora resplandece un..."más acá" sin máscaras ni engaños.
 Pero hemos dado con las espinas dentro de una cueva sin luz. Quizá por un error, quizá por desear demasiado. En el fondo brilla la ilusión de hallar el sentido de las espinas y de una oscuridad que no acabamos de entender porque escapa en silencio y en ausencias.
Sólo más tarde, habiendo asumido el sueño, será posible salir y ver. Sólo después, sólo después... La Esperanza se enciende "después".
Porque "después" está la vida y su canto...

Alberto E. Justo


lunes, 14 de mayo de 2018

Belleza sublime

de quien todo lo deja y olvida para morar en solo Dios. Ah. Silencio incomparable de la Paz!! Aunque todo se oculte...

Alberto E. Justo


sábado, 12 de mayo de 2018

Accedo y soy recibido en el Corazón del Señpr

Has llegado, Dios mío, una vez más. Me da un gozo enorme saberte presente y no considerar más que la sola relación directa en Tu Corazón.
No deseo apartarme de Tí aunque las amenazas y los sustos que engendra el enemigo nos sorprendan un poco.  Sólo Tú Señor, en el silencio que todo lo cela y redime.
Los ejercicios muy humanos que se agolpan en mi memoria me aturden. Quisieran los médicos y mediquillos que no haga otra cosa que CAMINAR... Dame una ayuda, quiero curarme pero no quedar obsesionado y triste por no avanzar en la recuperación. ¿Es necesario tanto ruido.... Decime qué hago, por favor. En este momento no viene el fisioterapeuta y me parece (el médico lo piensa) que no es necesario.
Tal vez una sola palabra tuya pueda en el Señor suprimir mis dudas y vacilaciones.
Dejo aqu´, esperan tu respuesta. El Señor no te negará la respuesta. Te bendigo y te aseguro mi esperanza. Allí está la fortaleza que, a veces, me falta...
Te bendigo de nuevo y espero tu respuesta
 Alberto



martes, 8 de mayo de 2018

La Gracia Divina así derramada en el corazón

 Así se manifiesta en la hora presente... Fuerza es reconocer que hay luz nueva, a pesar de las tinieblas y que amanece a pesar de los temores que no  se dispersan fácilmente. Ah, singular desierto, tanto, tanto te amamos y pretendemos refugiarnos en tu silencio singular! Hoy clamo, nuevamente -como siempre- en la plegaria de Nuestra Santísima Madre... Oye, siempre, esta súplica que no calla y sí late, implorando Tu Bondad.

Alberto E. Justo